El financiamiento mixto: un elemento imprescindible

El financiamiento mixto: un elemento imprescindible

15 de julio de 2020

La ONU calcula en 2 500 miles de millones de dólares el déficit de financiamiento anual para conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en los países en vía de desarrollo. Este monto no podrá únicamente provenir de los proveedores de fondos públicos: el sector privado también deberá poner de su parte. ¿Es algo realista? Claro que sí.

En los últimos años, DID ha llevado a cabo varios proyectos integradores del financiamiento mixto, además de concertar asociaciones interesantes con muchos inversores privados. Entre otras cosas, hemos creado, en calidad de inversores, 5 instituciones microfinancieras tanto en África como en Latinoamérica. Nuestras inversiones, financiadas incluso con nuestros fondos, han servido para catalizar y permitir que las organizaciones respaldadas pudieran obtener hasta 4 veces más capital y 8 veces más financiamiento del resto de socios inversores, en los sectores tanto privados como públicos.

A continuación, enumeramos algunos elementos clave que potenciaron la concretización de los proyectos y el éxito de estas asociaciones innovadoras:

Elegir cuidadosamente a los socios en función de sus prioridades y capacidades: el financiamiento del desarrollo abarca todo un conjunto de participantes. Es importante saber lo que cuenta para nuestros socios con el fin de elaborar una propuesta de financiamiento que se adapte a sus prioridades, tolerancia al riesgo y gama de instrumentos de financiamiento.

Ser paciente, persistente y optimista: la implementación de una propuesta de financiamiento mixto supone un proceso más complejo y largo, visto que agrupa a varios tipos de inversores; algunos de ellos quizás nunca hayan trabajado juntos antes, ¡pero se puede llegar muy lejos!

Dejar en claro los riesgos, el rendimiento esperado y la duración de los proyectos de inversión: el financiamiento mixto conlleva relaciones a largo plazo con socios que deben no solo conocer, sino compartir nuestra visión. En calidad de inversor de impacto, DID apuesta por mercados donde los inversores privadores tradicionales todavía no cuentan con una fuerte presencia, donde los periodos de operación son más largos (hasta 10 años), y donde se espera tanto un mayor riesgo como un menor rendimiento.

Dicho esto, el financiamiento mixto no es la respuesta a todos los problemas de financiamiento: algunas empresas o sectores simple y llanamente no son idóneos ni están listos para la inversión del capital privado.

Y, a veces, el dinero solo no basta: la asistencia técnica también es un elemento crucial. La experiencia ha demostrado, tanto a nosotros como a nuestros socios, lo importante de este último aspecto en la ecuación del financiamiento mixto. Al reforzar las capacidades y el entorno de las organizaciones apoyadas, la asistencia técnica puede convertirse en un elemento esencial de la viabilidad y éxito de un proyecto de inversión.

DID lleva más de 25 años de actividad en el sector de inversiones de impacto y prevé reforzar su acción en los años venideros. De esta manera, queremos unir nuestra contribución con la del Gobierno canadiense y de muchos otros actores que participan en el financiamiento mixto. Estamos conscientes de que todavía queda mucho por hacer para aclarar las reglas del juego y fomentar la participación vital de un mayor número de actores privados, pero el movimiento ya ha tenido un buen inicio.