La inclusión y la educación financiera al servicio de una mejor nutrición

La inclusión y la educación financiera al servicio de una mejor nutrición

3 de febrero de 2021

El Proyecto Integral de Nutrición en las regiones de Kédougou y Kolda (PINKK, por sus siglas en francés) culminó en 2020 superando incluso la mayoría de las metas establecidas.

Este proyecto ambicioso, cuyo lanzamiento lo realizó Nutrition International en 2015 gracias a un financiamiento de Asuntos Mundiales Canadá, tuvo como objetivo luchar contra el apremiante problema de desnutrición de mujeres y niños en Senegal.

El papel que se confió al equipo de DID-Senegal fue apoyar a las mujeres emprendedoras implicadas tanto en la producción como en la transformación de alimentos ricos en micronutrientes, lo cual se realizó ofreciéndoles una gama de servicios financieros y asesoramiento, a saber:

  • la concepción de 15 módulos de capacitación para apoyar tanto la educación financiera como el refuerzo de las habilidades emprendedoras;
  • el refuerzo de las habilidades y la oferta de servicio de dos proveedores de servicios no financieros y de dos instituciones financieras (capacitación de los formadores, creación de productos crediticios para las mujeres, implementación y gestión de un fondo de innovación para fomentar que las instituciones financieras otorgaran préstamos a las mujeres emprendedoras);
  • la vinculación de las mujeres emprendedoras con las instituciones financieras.

Al culminar el proyecto, los resultados obtenidos eran notables:

  • 7765 mujeres beneficiarias habían recibido un total de 8640 horas de capacitación (meta superada con un 129 %)
  • 1074 mujeres beneficiarias de créditos habían recibido servicios de asesoramiento (meta superada con un 143 %)
  • 1172 mujeres beneficiarias habían obtenido un total de 1758 créditos (meta superada con un 117 %)
  • el importe total de los créditos otorgados ascendía a 117,2 M CFA , sin generar índice de delincuencia alguno.

Al término del proyecto, numerosos fueron los cambios que se produjeron tanto en los comportamientos como en las aptitudes de los beneficiarios. Si bien el ahorro era considerado antaño como un lujo que sólo los ricos podían permitirse, ahora forma parte de los hábitos de las mujeres, quienes comprenden mejor el funcionamiento de las instituciones financieras y su respectiva contribución potencial en el desarrollo de sus actividades económicas. De igual manera, dichas mujeres ya saben manejar mejor el crédito.

En lo que concierne a las instituciones respaldadas, éstas no solo adquirieron nuevos conocimientos sobre la educación financiera y el apoyo de la gestión de una empresa, sino que también adoptaron una percepción positiva respecto a las mujeres beneficiarias y el potencial comercial que ellas suponen.